Los jueces ponen orden
Despues de la “recomendación” de la iglesia a sus fieles con potestad para oficiar bodas, de negarse a casar a las parejas homosexuales, han salido al quite los magistrados, aduciendo que de ninguna manera se pueden negar a casar a alguien, ya que sería un delito de prevaricación, el negarle un derecho a un ciudadano por el mero echo de su orientación sexual.
Ahora la justicia, desprestigía, aún mas si cabe, a la Santa Iglesia Católica y la coloca nada menos, que en el banquillo de los acusados.
Tenemos a la iglesia a puntito de caramelo. ¡¡Proximamente en sus pantallas!!